10/2/09
Día sexto
Cualquiera que me vea hoy con esta densa y lanosa vestimenta puede pensar que siempre fui así. Pues no, señores, yo fui una tierna y grácil corderilla en quien se recreaban con celo tanto mamá oveja como el pastor. Mi pelo era corto y blanquito como la leche de vaca, razón por la que me envidiaban las madres de las crías moteadas dándome resoplidos para que me alejase de su entorno. Ellas no tenían culpa de ser así pero yo tampoco de ser asá. Cosas de la difícil y controvertida genética, en la que, quién lo sabe, si nosotros podemos incidir con nuestro comportamiento.
Algo bien distinto son los modales pues eso es algo que puede ser mejorado, aquellas coderas moteadas podían haber mejorado sus maneras desgarbadas de andar, así como el hecho repetido de dejarse caer al suelo sobre cualquier indecencia pestilente para quedar horrorosamente sucias. Las manchas o imperfecciones naturales hay que asumirlas pero los defectos adquiridos se pueden eliminar con un poco de ganas. Mas adelante, cuando llega la más crítica edad de las ovejas, cuando todos los peligros se ciernen sobre las yugulares, cuando se oyen asiduamente el aguzar de los cuchillos, aún careciendo de una consciencia plena de los riesgos, se pasa mucho miedo. Es una etapa tanto o más crítica que la de aquellas horas penosas de recién nacida en que te quieres poner de pie por primera vez sobre tus temblorosas patas. Rechazas toda ayuda por puro amor propio lo que te provoca repetidas caídas. No importa, con ello se está adquiriendo la imprescindible cualidad del equilibrio. Creo que en todas las especies hay individuos que conectan mejor entre sí que con otros, como es de esperar eso le ocurre también a la más pacífica de las ovejas, se relaciona mejor con algunas de sus compañeras que con otras.
Así pasa con esta oveja que hoy habla.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
DIA 0
Día cero ¿Quién no ha tenido un día cero? Un día vacío de contenidos y vivencias, vacío de vida y huérfano de alegría. Ese día tonto ...
-
Cualquiera que me vea hoy con esta densa y lanosa vestimenta puede pensar que siempre fui así. Pues no, señores, yo fui una tierna y gráci...
-
Me pregunto si una oveja debería hablar de estrellas sin saber de astronomía, si no será mucho atrevimiento teorizar sobre ellas y sus com...
-
Día cero ¿Quién no ha tenido un día cero? Un día vacío de contenidos y vivencias, vacío de vida y huérfano de alegría. Ese día tonto ...

No hay comentarios:
Publicar un comentario